viernes, 15 de octubre de 2010

2.1 DIGNIDAD HUMANA






Fuente:http://www.aceb.org/v_pp.htm
DIGNIDAD HUMANA
VALORES Y PRINCIPIOS
La Dignidad Humana y sus implicaciones éticas
El criterio de valoración
Desde la perspectiva ética, un objeto tiene mayor valor en la medida en que sirve mejor para la supervivencia y mejora del ser humano, ayudándole a conseguir la armonía y la independencia que necesita y a las que aspira.

Es esencial que los valores que se elijan y que se persigan en la propia vida se correspondan con la realidad del hombre, es decir, que sean verdaderos. Porque sólo los valores verdaderos pueden conducir a las personas al desarrollo pleno de sus capacidades naturales. En el terreno moral puede afirmarse que un valor será verdadero en función de su capacidad para hacer más humano al Hombre.

Veamos un ejemplo. Puedo elegir como ideal el egoísmo en la forma de búsqueda de la propia comodidad y del propio bienestar, desestimando las exigencias de justicia y respeto que supone la convivencia con otras personas y que exige renuncias y esfuerzos. Entonces, la personalidad se volverá insolidaria, porque habré ignorado los aspectos relacionales y comunicativos esenciales en el ser humano. Habiendo hecha esa elección, mi crecimiento personal se detendrá e iniciará una involución hacia etapas más primitivas en mi desarrollo psicológico y moral.

Por el contrario, si se elige como un valor rector la generosidad, concretada ésta en el esfuerzo por trabajar con profesionalismo, con espíritu de servicio y dedicación a causas altruistas y solidarias, entonces se favorecerá la apertura del propio yo a los demás, se ponderará la importancia de la dimensión social del ser humano y, de este modo, se estimulará el crecimiento personal.

Valores universales
En buena parte de todo el proceso de desarrollo humano (tal como lo acabamos de referir), la maduración personal sólo se facilita procurando eliminar los obstáculos que la imposibilitan; porque cuando se actúa motivado exclusivamente el propio interés puede dar lugar a una regresión a etapas más primitivas.

Así pues, si reflexionamos sobre nuestras propias acciones, podemos advertir que cuando obramos con una buena voluntad tendemos a hacerlo según una máxima tal que queremos al mismo tiempo que se torne una ley universal. Por tanto, parece acertado concretar algunos valores universales, es decir, que sean deseables para todos.

En ese sentido, la formulación clara y precisa del imperativo categórico kantiano ofrece abundante luz. Esta formulación, expuesta en la Fundamentación de la metafísica de las costumbres, por Inmanuel Kant, dice: «Obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, nunca meramente como un medio, sino que, en todo momento, la trates también como un fin». Y la explicación o fundamento de dicho imperativo señala que: «los seres racionales están todos bajo la ley de que cada uno debe tratarse a sí mismo y debe tratar a todos los demás nunca meramente como medio, sino siempre a la vez como fin en sí mismo. De este modo, surge un enlace sistemático de seres racionales por leyes objetivas comunes, esto es, un reino, el cual, dado que estas leyes tienen por propósito precisamente la referencia de estos seres unos a otros como fines y medios, puede llamarse un reino de los fines».

Se trata de aquellos valores que se fundamentan en la dignidad incondicionada de todo ser humano. Una dignidad que –como se deduce de su propio origen o génesis- no admite ser relativizada: no puede depender de ninguna circunstancia (sexo, edad, salud, calidad de vida y demás cualidades).

¿Qué es un principio?
En sentido ético o moral llamamos principio a aquel juicio práctico que deriva inmediatamente de la aceptación de un valor. Del valor más básico (el valor de toda vida humana, de todo ser humano, es decir, su dignidad humana) se deriva el principio primero y fundamental en el que se basan todos los demás: la actitud de respeto que merece por el mero hecho de pertenecer a la especie humana, es decir, por su dignidad humana.

Examinaremos a continuación este valor fundamental (la dignidad humana), el principio ético primordial que de él deriva, el respeto a todo ser humano y algunos otros principios básicos.

La dignidad humana, un valor fundamental
En la Filosofía Moderna y en la ética actual se propaga una subjetivización de los valores y del bien. Desde David Hume (siglo XVIII) existe una corriente de pensamiento que se expresa en la idea de que no es posible derivar ningún tipo de deber a partir del ser de las cosas. El paso siguiente nos lleva a concluir que por valores entendemos nuestras impresiones, reacciones y juicios, con lo cual convertimos el deber en un fruto de nuestra voluntad o de nuestras decisiones.

En su <> (1935), Hans Kelsen el Derecho es el resultado de la voluntad de las autoridades del Estado, que son las que determinan lo que es legalmente correcto -y legítimo- y aquello que no lo es. Ahora bien, tanto el Empirismo como el Positivismo afirman que lo bueno y lo malo son decisiones meramente irracionales o puros objetos de impresiones o reacciones del campo emocional. En ambas corrientes de pensamiento existe (y aún es aceptable) la idea de valores, pero sólo como una idea subjetiva o como objeto de consenso. Por ejemplo, el acuerdo de un grupo o de un pueblo crea los valores.

En realidad esto conduce a un relativismo total. Así, puede decirse que el grupo podría acordar que los judíos no son seres humanos o que no poseen dignidad, y que por tanto se los puede asesinar sin miedo a castigo alguno.

Para esta teoría no existe ningún fundamento que se base en la naturaleza de las cosas y cualquier punto de vista puede además variar de una a otra época.

No existe ninguna barrera segura de valores frente a la arbitrariedad del Estado y el ejercicio de la violencia. Sin embargo, el propio conocimiento y la apertura natural a los demás nos permite reconocer en ellos y en nosotros el poder de la inteligencia y la grandeza de la libertad.

Con su inteligencia, el Hombre es capaz de trascenderse a sí mismo y de trascender el mundo en que vive y del que forma parte: es capaz de contemplarse a sí mismo y de contemplar el mundo como objetos. Por otro lado, el corazón humano posee deseos insaciables de amor y de felicidad que le llevan a volcarse -con mayor o menor acierto- en personas y empresas. Todo ello es algo innato que forma parte de su mismo ser y siempre le acompaña, aunque a veces se halle escondido por la enfermedad o la inconsciencia.

En resumen: a la vez que forma parte del mundo, el Hombre lo trasciende y muestra una singular capacidad de dominarlo -por su inteligencia y por su libertad. Y se siente impulsado a la acción con esta finalidad. Podemos aceptar, por tanto, que el valor del ser humano es de un orden superior con respecto al de los demás seres del cosmos. Y a ese valor lo denominamos <>.

La dignidad propia del Hombre es un valor singular que fácilmente puede reconocerse. Lo podemos descubrir en nosotros mismos o podemos verlo en los demás. Pero no podemos otorgarlo como tampoco está en nuestra mano retirárselo a alguien. Es algo que nos viene dado. Es anterior a nuestra voluntad y reclama de nosotros una actitud proporcionada, adecuada: reconocerlo y aceptarlo como un valor supremo (actitud de respeto) o bien ignorarlo o rechazarlo.

Este valor singular que es la dignidad humana se nos presenta como una llamada al respeto incondicionado y absoluto. Un respeto que, como se ha dicho, debe extenderse a todos los que lo poseen: a todos los seres humanos. Por tal motivo, aún en el caso de que toda la sociedad decidiera por consenso dejar de respetar la dignidad humana, ésta seguiría siendo una realidad presente en cada ciudadano. Aún cuando algunos fueran relegados a un trato indigno, perseguidos, encerrados en campos de concentración o eliminados, este desprecio no cambiaria en nada su valor inconmensurable en tanto que seres humanos.

Por su misma naturaleza, por la misma fuerza de pertenecer a la especie humana, por su particular potencial genético -que la enfermedad sólo es capaz de esconder pero que resurgirá de nuevo si el individuo recibe la terapéutica oportuna-, todo ser humano es en sí mismo digno y merecedor de respeto.

Principios derivados de la dignidad humana
La primera actitud que sugiere la consideración de la dignidad de todo ser humano es la de respeto y rechazo de toda manipulación: frente a otra persona no podemos comportarnos como nos conducimos ante un objeto, como si se tratara de una "cosa", como un medio para lograr nuestros fines personales.

Principio de Respeto
Todo ser humano tiene dignidad y valor inherentes, sólo por su condición fundamental de ser humano. El valor de los seres humanos es distinto del valor que poseen los objetos que usamos, pues estos tienen un valor de intercambio y, por tanto, son reemplazables. En cambio, el valor de cada ser humano es ilimitado, puesto que -como sujeto dotado de identidad, dignidad y capacidad de elección- es único e irreemplazable. En este sentido, el principio de respeto señala que:

«En toda acción e intención, en todo fin y en todo medio, trata siempre a cada uno -a ti mismo y a los demás- con el respeto que le corresponde por su dignidad y valor como persona»

El respeto al que se refiere este principio es diferente del se invoca cuando, por ejemplo, alguien dice “Ciertamente yo respeto a esta persona”, o “Tienes que hacerte merecedor de mi respeto”. Estas son formas especiales de respeto, similares a la admiración. Pero el principio de respeto supone un respeto general que se debe a todas las personas.

Así pues, dado que los seres humanos son libres, en el sentido de que son capaces de elegir, deben ser tratados como fines y no meramente como medios. En otras palabras, los Hombres no deben ser utilizados y tratados como objetos, pues las cosas pueden manipularse y usarse, pero la capacidad de elección (propia de cada ser humano) debe ser respetada.

Para saber si estamos tratando a alguien con respeto podemos usar un criterio simple que consiste en considerar si la acción a realizar puede ser reversible. O a modo de pregunta: ¿querrías que alguien hiciera contigo la misma cosa que tú vas a hacer a otro? Esta es la idea fundamental contenida en la Regla de Oro: «trata a los otros tal como quieras que ellos te traten a ti», idea que podría parecer exclusiva de cristianos; pero más de un siglo antes del nacimiento de Cristo un pagano pidió al Rabí Hillel que explicara la ley entera de Moisés mientras se sostenía sobre un solo pié. Hillel resumió todo el cuerpo de la ley judía levantando un pié y diciendo: «No hagas a los demás lo que odiarías que ellos hicieran contigo».

Otros principios
El respeto es un concepto rico en contenido. Contiene la esencia de lo que se refiere a la vida moral. Sin embargo, la idea es tan amplia que en ocasiones es difícil determinar cómo puede aplicarse a un caso particular. Por lo cual, vale la pena hacer notar que en la ética aplicada, cuanto más concreto es el caso, más puntos muestra en los que puede originarse controversia; pues en esta área la mayor dificultad reside en aplicar un principio abstracto a las particularidades de un caso dado, por ello resulta de gran ayuda derivar del principio de respeto otros principios menos básicos. Conviene, pues, disponer de algunas derivaciones más específicas del principio general de respeto, entre las cuales están los principios de no malevolencia y de benevolencia, y el principio de doble efecto.

Principios de No-malevolencia y de Benevolencia
«En todas y en cada una de tus acciones, evita dañar a los otros y procura siempre el bienestar de los demás».

Principio de doble efecto
«Busca primero el efecto beneficioso. Dando por supuesto que tanto en tu actuación como en tu intención tratas a la gente con respeto, asegúrate de que no son previsibles efectos secundarios malos desproporcionados respecto al bien que se sigue del efecto principal»

El principio de respeto no se aplica sólo a los otros, sino también a uno mismo. Así, para un profesional, por ejemplo, respetarse a uno mismo significa obrar con integridad.

Principio de Integridad
«Compórtate en todo momento con la honestidad de un auténtico profesional, tomando todas tus decisiones con el respeto que te debes a ti mismo, de tal modo que te hagas así merecedor de vivir con plenitud tu profesión».

Ser profesional no es únicamente ejercer una profesión sino que implica realizarlo con profesionalidad, es decir: con conocimiento profundo del arte, con absoluta lealtad a las normas deontológicas y buscando el servicio a las personas y a la sociedad por encima de los intereses egoístas.

Otros principios básicos a tener presentes son los de justicia y utilidad.

Principio de Justicia
«Trata a los otros tal como les corresponde como seres humanos; sé justo, tratando a la gente de forma igual. Es decir: tratando a cada uno de forma similar en circunstancias similares».

La idea principal del principio de justicia es la de tratar a la gente de forma apropiada. Esto puede expresarse de diversas maneras ya que la justicia tiene diversos aspectos. Estos aspectos incluyen la justicia substantiva, distributiva, conmutativa, procesal y retributiva.

Principio de Utilidad
«Dando por supuesto que tanto en tu actuación como en tu intención tratas a la gente con respeto, elige siempre aquella actuación que produzca el mayor beneficio para el mayor número de personas».

El principio de utilidad pone énfasis en las consecuencias de la acción. Sin embargo, supone que has actuado con respeto a las personas. Si tienes que elegir entre dos acciones moralmente permisibles, elige aquella que tiene mejor resultado para más gente.

Como actividad complementaria al contenido temático ya visto, y en apoyo a las actividades del Programa de Acreditación en Grupos Colaborativos (PAC), debes de realizar las siguientes actividades:
1. Resumen del tema, que deberá de ser como mínimo, media cuartilla y como máximo una cuartilla.
2. Realizar un cuadro o un mapa conceptual sobre tema revisado.
3. Como aplicarías el tema en tu vida cotidiana.

BLOQUE TEMÁTICO II


Reflexión Filosófica Sobre la Dignidad Humana
Propósito:
Que el estudiante participe dialógicamente en la defensa de la dignidad humana, a través de la comprensión de los fundamentos y sentido filosófico de los Derechos Humanos, a fin de fortalecer la justicia y el bien común.

Contenidos:
 Dignidad humana
  Fundamentos filosóficos de losDerechos Humanos
 Justicia y Bien común
 Conciencia

Problemática Situada:

Bullying o acoso escolar
El acoso escolar causa a sus víctimas sensación de estrés, inseguridad, complejos de inferioridad, y en algunos casos puede inducir al suicidio. Fue esto lo que le ocurrió a Jokin Ceberio, quien durante meses fue humillado por sus compañeros de clase hasta que no pudo soportar más la violencia de la que era objeto y decidió quitarse la vida.

Por supuesto, los jóvenes deben aprender a hacer frente a ciertas ofensas, o simplemente ignorar ciertos tipos de burlas; pero las amenazas y agresiones físicas, las burlas colectivas e insultos continuos son preocupantes y no se tienen por qué tolerar.

Probablemente tú has sido testigo de un acto de acoso escolar, ¿qué has hecho al respecto?

Haz una consulta en la Internet sobre el bullying, sus causas y consecuencias e investiga el caso de Jokin Ceberio para que expliques cuál es la importancia de tener conciencia sobre sí mismo y el mundo que nos circunda.

Reflexiona filosóficamente sobre la violación a la dignidad humana. Responde a las siguientes preguntas: ¿De qué manera se manifiesta la dignidad humana en situaciones cotidianas? ¿Por qué los transgresores también humillan su dignidad? Explica, desde un punto de vista filosófico, por qué se violaron los derechos humanos de Jokin. Por último, argumenta una propuesta filosófica basada en la justicia que evite el bullying por el bien de tu comunidad escolar.

HABILIDADES A LOGRAR
 Confronta posturas filosóficas acerca de la justicia y bien común en relación con los Derechos Humanos.
 Argumenta filosóficamente su propuesta de solución al problema planteado en un marco de respeto y defensa de la dignidad humana.
 Comprende la relación filosófica entre dignidad humana, derechos humanos y justicia.


ACTITUDES A LOGRAR
 Favorece las explicaciones racionales fomentadas por medio de la reflexión y la crítica.
 Asume la “duda” como parte fundamental del conocer.
 Es capaz de cuestionar sus propios pensamientos, costumbres y opiniones con el objeto de analizarlas a través de un examen reflexivo y riguroso.
 Desarrolla la capacidad de confrontarse con el pensamiento del “otro” a través de la crítica y el debate.


Para llevar a cabo el análisis de la problemática, se sugiere la siguiente secuencia didáctica: 1) Planteamiento y apropiación del problema, 2) análisis y tratamiento filosófico de la problemática y 3) propuesta de solución.

1) Planteamiento y Apropiación del Problema.
a) Problemática: “Bullying o acoso escolar”. El propósito de analizar esta problemática es que los estudiantes reflexionen críticamente sobre las implicaciones éticas, políticas y ontológicas que produce el bullying.

b) Apropiación de la problemática. Con la intención de que los alumnos obtengan más información sobre el bullying, realizarán una consulta en la Internet sobre esta problemática.

c) Socialización de la problemática. Por medio de una lista de correo, blog, wiki o red social, previamente habilitado por el profesor, los alumnos comenzarán a analizar y discutir el problema de acuerdo con el propósito del bloque y los contenidos del núcleo temático, pero es indispensable que la socialización se lleve a cabo en el salón de clase en donde el profesor irá orientando el tratamiento de la problemática.

d) Tratamiento de la problemática. El profesor debe inducir el tratamiento de la problemática de acuerdo con el propósito del bloque, a través de preguntas detonadoras: Explica cuál es la importancia de tener conciencia sobre sí mismo y el mundo que nos circunda. Reflexiona filosóficamente sobre la violación a la dignidad humana. Responde a las siguientes preguntas: ¿De qué manera se manifiesta la dignidad humana en situaciones cotidianas? ¿Por qué los transgresores también humillan su dignidad? Explica, desde un punto de vista filosófico, por qué se violaron los derechos humanos de Jokin.
Por último, argumenta una propuesta filosófica basada en la justicia que evite el bullying por el bien de tu comunidad escolar.


2) Análisis y Tratamiento Filosófico de la Problemática
a) Organización de equipos de trabajo. El profesor debe promover el trabajo dialógico y colaborativo para la investigación, comprensión y análisis de la problemática situada, así como para el tratamiento de textos filosóficos. En binas, triadas o equipos de cinco personas, el profesor designará las lecturas que se deben realizar y para ello proporcionará guiones de lectura y andamios cognitivos que evidencien la comprensión de los textos.

b) Diálogo. Como parte del proceso de aprendizaje, cada equipo de trabajo irá exponiendo al grupo el resultado de las lecturas de textos filosóficos realizadas así como del análisis de la problemática en un diálogo con un sentido crítico y racional. El profesor deberá moderar el diálogo entre los alumnos.

3) Propuesta de Solución
a) Producto final. Cada equipo de trabajo se organizará para hacer un podcast, o un archivo electrónico en audio en donde sustenten una propuesta de solución ética al problema del bullying. Los elementos mínimos que por su contenido debe contener el producto son:

• Explicación de un problema filosófico que se desprende de la problemática.
• Análisis de la problemática mediante el uso de un método filosófico.
• Relación de los contenidos del núcleo temático con la problemática.
• Propuesta de solución ética

Elementos técnicos mínimos:
• Tiempo de duración: de 5 a 7 minutos
• Alojado en un sitio Web

b) Socialización de los productos. Los alumnos compartirán su trabajo por medio de las TIC, y en el salón de clase se someterá a examen y debate.

c) Conclusiones. El profesor y sus alumnos cerrarán el bloque temático emitiendo una valoración general sobre los productos finales.



Evaluación continua y formativa. El portafolio de evidencias será el instrumento con el cual se llevará a cabo una revisión constante del desempeño de los estudiantes.
Autoevaluación. Cada alumno autoevaluará su desempeño al revisar su portafolio de evidencias, para lo cual se requiere que el docente diseñe una lista de cotejo.
Coevaluación. En equipos de trabajo, los alumnos evaluarán el producto final que hayan elaborado para lo cual se requiere que el docente diseñe una lista de cotejo.
Heteroevaluación. El profesor evaluará el desempeño de sus alumnos a partir de los niveles de desempeño para lo cual se requiere que el docente diseñe una lista de cotejo o rúbrica de evaluación.


martes, 24 de agosto de 2010

MÉTODOS FILOSÓFICOS

Fuente:
Muñoz, C., FILOSOFÍA
(2009), México, Mc Graw Hill
pp. 43-50

Dialéctico, Hermenéutico y Fenomenológico

Por método se entiende un camino a seguir para llegar a un fin, es decir, es una serie de pasos o procesos para lograr algo.

En general, decimos que alguien es metódico cuando es ordenado, cuando planea sus actividades diarias. De acuerdo con lo anterior, podemos decir de manera general que el “método es la forma en cómo hacemos las cosas.” O en relación con el conocimiento, podemos decir que “es la forma en que conocemos los objetos”.

Si el conocimiento que buscamos o pretendemos obtener de los objetos es científico (un saber bien fundado), entonces es evidente que el método tiene las siguientes características:

1) Objetividad

Es apegarse a los hechos, descartando para su interpretación y explicación las valoraciones subjetivas, ideológicas, emotivas, sentimentales, etc. Quien realiza una investigación no debe dejarse influir por elementos extra-científicos. Los motivos extra-científicos, como los personales, políticos, ideológicos o con fines meramente lucrativos, no deben ser los que alientan la investigación científica.

Al aplicar los conocimientos científicos derivados de la investigación hemos de aspirar a metas de servicio para toda la humanidad, sin distinción de ningún tipo: edad, clase social, país, etnia, grupo social, sexo, género, etc.

2) Racionalidad

La ciencia, el método y la investigación científica, emplean el recurso de la razón y sus instrumentos: conceptos, juicios, argumentación, coherencia, rigor lógico, y la no contradicción entre sus enunciados.

Los conceptos son entidades mentales, cuyas expresiones lingüísticas son los términos o palabras. Son imprescindibles en nuestro lenguaje, en la comunicación de nuestras ideas; los usamos cuando nos referimos a los objetos de conocimiento siempre que llevamos a cabo una investigación científica. En cualquier caso, los conceptos científicos designan lo que estudiamos de acuerdo con ciertas reglas de clasificación, división y definición, para lograr una investigación bien ordenada; pues el conocimiento científico también es acumulable, aunque no de cualquier ocurrencia, sino de hechos susceptibles de ser comprobados.

Las proposiciones o enunciados científicos hacen declaraciones sobre la realidad que estudian o que interpretan, son la expresión lingüística de las entidades mentales que llamamos juicios. Establecen la relación que hay entre el sujeto de un enunciado y lo que se predica de él, en función del objeto de estudio con sus causas y efectos.

● Los argumentos son la expresión lingüística de los razonamientos. Se llega a ellos a través de la coherencia interna que existe en el discurso científico, coherencia lograda por medio de la aplicación de la lógica como instrumento metodológico en la actividad científica.

3) Sistematicidad

Es aquello que actúa conforme a un sistema de cosas, con arreglo a un determinado orden, respondiendo a un sistema o regularidad de procesos y con un funcionamiento en el que las partes se interesan con orden al todo. La ciencia es un cúmulo de conocimientos, en el que existen ciertas herramientas que se asimilan en el nacimiento, desarrollo, sobrevivencia y muerte de los conocimientos científicos.

4) Universalidad

Puede explicarse como aquello que tiene validez para toda inteligencia, sin variaciones por estados del tiempo y del espacio porque siempre se cumple.

Por estas características podemos decir que las construcciones científicas contienen un nivel de generalización tal que pueden aplicarse a todos los seres que se estudian, de acuerdo con las similitudes y/o diferencias entre ellos.

En cuanto a la filosofía, en estricto sentido, se puede decir que no trata de los métodos de la filosofía, sino de los métodos empleados por algunos filósofos en su reflexión acerca de los problemas de que se ocupan. Así pues, a continuación hablaremos de los métodos seguidos por algunos filósofos.

MÉTODO SOCRÁTICO

Recibe este nombre porque Sócrates, el educador de almas que creía en el poder de la palabra hablada, no escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre su personalidad y su forma de pensar se extrae de los trabajos de dos de sus discípulos más notables: Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro, y el historiador Jenofonte, quien quizá no consiguió comprender muchas de las doctrinas socráticas.

Sócrates creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, en virtud de esta convicción, pasó la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas en la ciudad de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas.

Sócrates creía que el deber del filosofo era provocar que la gente pensara por sí misma, en lugar de enseñarle algo que no supiera; por eso se decía partero o alumbrador de ideas. No conversaba como un hombre que oculta su ignorancia, lo que quería, en comunidad de trabajo, era descubrir la verdad; pues fue consciente de que ignoraba demasiado, y para convencer y hacer notoria la ignorancia del aparente sabio, se sirvió de hábiles preguntas encaminadas a confundirlo.

Ésta es la llamada ironía socrática, el arte dialogar y debatir acerca de ideas, de dejar que el interlocutor haga sus afirmaciones y, como consecuencia, hacerlo llegar a contradicciones por afirmar algo que va más allá de lo que pudiese ser comprobado; es exhibir la ignorancia del aparente sabio.

Así el “no saber”, que en un principio expresa molestia del filosofo, se torna un disfraz pedagógico, su objetivo final es conducir al interlocutor, por propia reflexión, a la verdad moral. Es así como creó un método denominado mayéutica (o arte de “alumbrar” los espíritus) por el que lograba que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos.

Mayéutica

Es dar a luz la verdad que llevamos dentro, aceptando que tenemos ideas innatas. Sócrates pensaba que toda persona puede tener conocimiento pleno de la verdad última, pues ésta se encuentra dentro del alma, la cual sólo necesita ser estimulada por reflejos conscientes para captarla. Esto no es otra cosa que la interrogación. Su método consiste en preguntar y tratar de responder. A base de preguntas y respuestas podemos llegar a una primera definición; posteriormente, a través de mejoramientos sucesivos, de extensiones y reducciones, podemos ajustarla lo más posible a la realidad, aunque nunca hasta llegar a ser perfecta.

El método de Sócrates desemboca en una teoría del conocimiento, según la cual todo cuanto conocemos proviene de la iluminación de nociones claras y confusas que teníamos en el espíritu; descubriendo, develando, revelando lo que está en potencia y convirtiéndose en acto de conocimiento. Lo que pretende es llegar a la ciencia, si por ciencia entendemos un conocimiento claro y preciso, válido en cualquier lugar y tiempo, y no sólo una mera opinión de nuestros sentidos o de nuestra imaginación.

MÉTODO CARTESIANO

Este método filosófico debe su nombre a René Descartes, que fue su creador. ¿Cuál es el método cartesiano? Dice el propio Descartes: “Entiendo por método un conjunto de reglas, ciertas y fáciles, tales que todo aquel que las observe exactamente no tome nunca lo falso por verdadero, y, sin gasto alguno de esfuerzo mental, sino por incrementar su conocimiento, paso a paso, llegue a una verdadera comprensión de todas aquellas cosas que no sobrepasen su capacidad”. Es evidente que necesitamos de un método que nos asegure que lo que conocemos es verdadero, pero, ¿cómo hacer esto?, o, ¿porqué esta necesidad?

Descartes dice que hay motivos para lo anterior, por lo siguiente:

a) Nuestros sentidos a veces nos engañan, por lo tanto, no podemos confiar ciegamente en ellos.

b) El mal uso de la razón: las acciones que tomamos como verdaderas pueden ser erróneas y falsas.

c) Cuando soñamos, las cosas que soñamos nos parecen tan reales que sólo al despertar nos damos cuenta de que eran falsas; ¿cómo asegurar que no ocurre lo mismo cuando estamos despiertos?, ¿las cosas que observamos y tenemos como ciertas no serán imaginaciones nuestras?

d) Descartes recurre a la hipótesis de un genio maligno o de un Dios engañador: dice que supongamos la existencia de este genio astuto, poderoso y burlador, que nos engaña constantemente y no nos permite distinguir un conocimiento cierto.

La duda metódica

Ante lo dicho, la pregunta inmediata es qué hacer entonces. Como señala Descartes: esmerarnos por buscar un método que nos asegure la certeza, buscar reglas cuya observancia nos permita que nadie tome nunca como verdadero nada falso.

Pero, ¿cómo empezar? Por las razones enumeradas, Descartes comenzó por la duda, no real sino metódica; sin embargo, en cuanto más rigurosa es la duda más clara y evidente resultará la verdad obtenida. De esta manera se hunde Descartes en la duda radical, y a partir de ella resulta la primera verdad encontrada en la afirmación: cogito ergo sum, que significa “pienso, luego existo”. Por mucho que dude, tengo que existir, pues si yo dudo, me puedo equivocar; pero si me equivoco, por lo menos existo.

En el acto mismo de la duda se pone de manifiesto mi existencia; de lo contrario no podría siquiera dudar. Esta es la primera verdad no contaminada por mis sentidos ni por la razón. Descartes buscaba un criterio de conocimiento que fuera claro y distinto, un fundamento, un cimiento para, a base de él, construir con firmeza todo el edificio de su conocimiento.

Dice Descartes: “Yo soy, yo existo, eso es cierto. Pero, ¿cuántas veces? Solamente cuando pienso; porque podría ocurrir que, si yo cesara enteramente de pensar, cesaría igualmente de existir. Yo soy, yo existo, es necesariamente una verdad clara y distinta cada vez que la pronuncio o que la concibo mentalmente”

En su tercera meditación, Descartes agrega: “Soy una cosa que piensa, es decir, duda, afirma, niega, conoce pocas cosas, ignora otras muchas, ama, odia, quiere, no quiere y también imagina y siente; pues aunque las cosas que siento e imagino no existan acaso fuera de mí y en sí mismas, estoy, sin embargo, seguro de que esos modos de pensar residen en mí”.

Esta primera verdad en el método cartesiano es sumamente importante, pues a partir de ella se encuentra el criterio de otras verdades, es decir, el criterio para distinguir de una vez por todas lo verdadero de lo falso, así como el punto de partida para la construcción del método seguro y de la exactitud de las ideas mediante las cuales se manifiestan las verdades.

Las reglas del método

Brevemente, para no extendernos demasiando, podemos hacer una síntesis en la que expresamos las reglas de método cartesiano a partir de la obra de Descartes, sobre todo de El discurso del método. Estas reglas son las siguientes:

  1. Regla de la evidencia: evitar los juicios precipitados y los prejuicios. Sólo aceptar lo que se nos presente clara y distintamente como verdadero.

Percepción clara es para Descartes: la que se muestra presente y manifiesta a una mente atenta.

Percepción distinta: es aquella que, siendo clara, se encuentra tan separada y escindida de todas las demás que no contiene en sí, sino lo que se muestra de modo manifiesto.

  1. Regla del análisis: dividir cada una de las distintas dificultades que examine en cuantas partes fuera posible y en cuantas requiriese su mejor solución.
  2. Regla de la síntesis: conducir ordenadamente los pensamientos, comenzando por los objetos más simples y fáciles de conocer, para ascender paulatinamente hasta el conocimiento de los más complejos.
  3. Regla de la enumeración: hacer en todos los casos recuentos integrales y revisiones generales que aseguren no omitir nada. MÉTODO FENOMENOLÓGICO
  4. Aun cuando este término ya lo habían empleado algunos filósofos como Hegel, es Husserl quien toma la fenomenológica como una ciencia filosófica fundamental, que sirve de base a las demás ramas de la filosofía. Para Husserl la fenomenología: “es un método que intenta entender de forma inmediata el mundo, mediante una visión intelectual basada en la intuición de la cosa misma, esto es, a través de los datos inmediatos y originarios”. Según lo anterior, con el método fenomenológico se llega a conocer por medio de la percepción cotidiana, y cada percepción es un objeto lógico que corresponde al objeto percibido en el momento, el cual es un fenómeno presente. En síntesis, se conoce lo que aparece a la conciencia.

    Etapas:

    1.- La epojé: podemos identificarla como la duda de Descartes. Pues el filósofo debe iniciar dudando de todo. La epojé significa literalmente suspensión de juicio. Esto quiere decir que la opinión que siempre emitimos sobre cualquier objeto con la simple percepción, debemos suspenderla; para reflexionar sobre la problemática que encierra el objeto, sobre el cual la opinión inmediata parecía encerrarlo todo. En otras palabras, es abstenernos de emitir juicios precipitados sobre los objetos, lo que acostumbramos hacer sin la menor reflexión. En este punto negamos nuestros hábitos intelectuales ingenuos, pues es probable que lleguen a ser insuficientes para emitir un juicio verdadero. Asimismo, debemos huir de la actitud científica acrítica e irreflexiva.

    2.- La reducción eidética y la reducción trascendental: consiste en la conversión de los hechos de la actividad natural, dejados en la epojé o suspensión de juicio; o dicho de otra manera, dejados en suspenso, en esencias. De esa manera podemos decir que la reducción eidética es convertir los hechos en esencias; a lo que le sigue la reducción trascendental, por medio de la cual convertimos las esencias en vivencias de una conciencia pura constitutiva del conocimiento universal y necesario.

    3.- La intuición eidética: sin embargo, el proceso del método fenomenológico no queda ahí, sino que llega a la plenitud mediante la intuición eidética, cuya actividad es la contemplación desinteresada de las esencias que constituyen el ser de las cosas por parte de la conciencia, las cuales se convierten en vivencias mediante la intencionalidad de la conciencia.

    De acuerdo con el método fenomenológico, la captación de las esencias y su conversión en vivencias, es un acto intencional de la conciencia. La intencionalidad es la conciencia de, es la conciencia que tiene el sujeto (nóesis), del objeto (noéma).

    MÉTODO HERMENÉUTICO

    Hermenéutica significa interpretación, de acuerdo con la cual podemos decir, en un primer acercamiento, que la hermenéutica es el arte de evitar los malentendidos. Fácilmente nos podemos dar cuenta de la cantidad de problemas que en la vida diaria tenemos acerca de lo que observamos, escuchamos, leemos, etc.

    La interpretación y su estudio tienen una larga trayectoria. Se ha empleado en estudios bíblicos, lingüísticos, desde hace muchos años. Sin embargo, recientemente, Paúl Ricoeur opina que con los filósofos Schelenmacher y Wilhelm Dilthey, el problema de la hermenéutica se convierte en un problema filosófico.
    El problema hermenéutico o problema de interpretación se puede advertir fácilmente. Con toda seguridad tú has leído algún libro o parte de él y encuentras que hay libros que entiendes mejor que otros, lo mismo te sucede con los profesores que te imparten las asignaturas. En general los malentendidos, como dijimos antes, son problemas de interpretación y se presentan a todas las personas en la vida cotidiana. Particularmente, Dilthey hace de la hermenéutica una metodología de las ciencias del espíritu. La hermenéutica es una forma de comprensión, y esta cae bajo el concepto general del conocer; aquí se entiende por conocer el proceso por el cual se busca un saber de validez universal.

    Al igual que los filósofos anteriores, Heidegger y Gadamer también se ocupan de la hermenéutica. Éste último considera la comprensión (hermenéutica), el dónde y el cómo se realiza. En efecto, dice Gadamer:

    1. Comprender es ponerse de acuerdo con alguien sobre algo.
    2. El lenguaje es el método universal para realizar el consenso o compresión.
    3. El dialogo es la forma concreta en que se alcanza la comprensión.
    4. El comprender es interpretar.
    5. La comprensión que se realiza en el diálogo se mueve en un círculo dialéctico: pregunta-respuesta.
    6. La comprensión es la concreción de la conciencia de la historia que se lleva a cabo.
    7. La tradición consiste en existir en medio del lenguaje; en cuanto el pasado se actualiza, se reconoce su sentido a menudo con nuevas iluminaciones.

    MÉTODO DIALÉCTICO

    Tuvo su origen con el filósofo griego Heráclito de Éfeso, quien había dicho “Todo fluye, todo cambia”, “La guerra de todas las cosas es padre, de todas las cosas es rey”; Posteriormente, Hegel es considerado el maestro de la dialéctica, y a partir de él es Karl Marx, pero sobre todo Friedrich Engels.

    El método dialéctico se expone en tres leyes universales que son:

    1. La ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos y viceversa. Es una concatenación y una acción recíproca de los aspectos cuantitativos y cualitativos del objeto, en virtud de los cuales los cambios se acumulan gradualmente y alteran el objeto; de tal manera que se originan cambios cualitativos radicales, como saltos, de acuerdo a los objetos y con las condiciones de su desarrollo.

    2. La ley de la unidad y lucha de los contrarios. Según esta ley, a todos los objetos, fenómenos y procesos, les son inherentes contradicciones internas, aspectos y tendencias contrarios, que se encuentran en estado de concatenación y negación mutua; la lucha de contrarios da un impulso al desarrollo y conduce al crecimiento de contradicciones, que finalmente conducen a la desaparición de lo viejo y al surgimiento de lo nuevo, y así sucesivamente.

    La ley de la negación de la negación. La acción está condicionada por el nexo y la continuidad entre lo negado y lo que niega. La negación dialéctica no es una negación que rechaza el desarrollo precedente, sino una condición de desarrollo que afirma y conserva en sí todo el contenido positivo de las fases anteriores y tiene un carácter de avance ascendente.



Como actividad complementaria al contenido temático ya visto, y en apoyo a las actividades del Programa de Acreditación en Grupos Colaborativos (PAC), debes de realizar las siguientes actividades:
1. Resumen del tema, que deberá de ser como mínimo, media cuartilla y como máximo una cuartilla.
2. Realizar un cuadro o un mapa conceptual sobre tema revisado.
3. Como aplicarías el tema en tu vida cotidiana.

lunes, 23 de agosto de 2010

DISCIPLINAS FILOSOFICAS (ACTIVIDAD)

Como actividad complementaria al contenido temático ya visto, a continuación encontrarás una serie de preguntas. Te invitamos a que las respondas brevemente y de manera reflexiva.

La reflexión filosófica, según Kant, debe centrarse en 3 preguntas:
¿Qué cosa debo saber? (Teoría del conocimiento)
¿Qué cosa debo hacer? (Moral)
¿Qué cosa me es permitido esperar? (Meta)

San Agustín en su libro “La cuidad de Dios” integra la pregunta: ¿Qué cosa es el Hombre?

Elabora un mapa conceptual, un tríptico, un collage o un cartel sobre las distintas disciplinas de la filosofía.

DISCIPLINAS FILOSÓFICAS

Fuente: Muñoz, C. , FILOSOFÍA (2009), México, Mc Graw Hill pp. 28-35 (Modificado) 
En el tema anterior se hizo notar que existen varios tipos de conocimientos, unos esneciales para la vida inclusive, pero tambien hay otros que nos colocan en los humbrales de la reflexión filosófica, pues afectan al ser humano en sus aspectos afectivos, sociales e individuales, es decir, en los que nos constituye como personas y, en consecuencia, requieren de nuestra atencion inmediata.
La filosofía, entendida como una actitud de reflexión que se ocupa del estudio de todas las cosas, se concentra particularmente en tres grandes temas, que son: el mundo, Dios y el Hombre. Estos grandes temas conforman el objeto de estudio de las disciplinas filosóficas.
Pero, ¿cómo se determina el objeto de estudio cada una de las distintas disciplinas filosóficas? La respuesta es bastante simple: su objeto de estudio se determina en torno a los diversos problemas que se plantea la filosofía. Podemos agrupar tales problemas, en principio, bajo los siguientes encabezados: el pensar; el ser y el obrar. La filosofía, como cualquier otra actividad humana, puede ser entendida como un arte, y como tal, requiere de un cierto aprendizaje. Este aprendizaje es importante para nuestra propia vida, en nuestro pensamiento y conocimiento, en nuestras opiniones y, en general, en toda nuestra actuación para ser coherentes entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que actuamos; de modo que si somos coherentes, nuestra opinión es respetada, somos respetados y tomados en cuenta por los demás. Así pues, cada disciplina filosófica se ocupa de problemas, los cuales son delimitados por el objeto de estudio que en cada caso toma la filosofía, Veamos.
Axiología
Este término en el campo de la filosofía se puede definir como la teoría de los valores, el uso de este es reciente, tiene sólo algunos decenios de uso, fue empleado por primera vez a principios del Siglo XX.de esta manera la axiología analiza los valores, no sólo trata de los valores positivos, sino tambien de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio, por tal motivo está estrechamente relacionada con la ética, porque también en ella el problema de los valores y las decisiones poseen una relevancia especifica.
Por tal motivo es cuestionable considerarle como una cisciplina filosófica ya que al parecer sólo nombra de forma diferente lo mismo que estudia la ética, debido a que, desde el punto de vista Ético también se realiza esta valoración de cada unop de los actos que cometemos, piues es con base en ésta que se toman las decisiones que rigen cada uno de nuestros actos.
Esto además de que los valores pueden ser en ciertos aspectos subjetivos.. pues si bien es cierto que existen entre los seres humanos valores o conceptos digamos de carácter universal u objetivo, es decir que todos los seres humanos aceptamos que valen por si mismo, como: el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos, ya que en cierta medida son aspiraciones humanas en general.
Pero esa actividad de valorar que realiza el ser humano es lo que le confiere su aspecto subjetivo a la axiología puesto que ya Protágoras lo había mencionado al decir que lo estrictamente humano es la medida de todas las cosas, de lo que vale y de lo que no vale, y de la misma escala de valores, sin sustento en la realidad exterior, pues dependen de las apetencias de cada ser humano, ya que en la mayoria d elas ocasiones lo que se juzga valioso esta en relacion a los deseos personales, y estos representan un medio para llegar a un fin en la mayoria de los casos caracterizados por un deseo personal.
ademas, tambien dentro de estos valores se pueden diferenciar a base de su grado de importancia y pueden ser conceptualizados en términos de una jerarquía, en cuyo caso algunos poseerán una posición más alta que otros. es por este motivo que algunos pensadores cuestionan la validez d ela axiología como disciplina filosófica, ya que bien puede ser incluida en la Ética, disciplina que será estudiada más adelante y que quizá ayude a formarnos una idea más completa de lo que es la axiología.         

Ética
Etimológicamente significa el estudio de las costumbres. Desde el punto de vista filosófico, la ética se distingue de la moral; y la moral comprende todos aquellos principios y valores que guían el actuar de una persona o de una sociedad, por los cuales cada acto puede ser juzgado como bueno o malo, justo o injusto. Por lo tanto, la ética no es otra cosa que una reflexión filosófica acerca de la moral.
Podemos afirmar que es una disciplina filosófica que se ocupa del comportamiento humano, sus fines y los principios que lo orientan; es una disciplina vinculada estrictamente al desarrollo del Hombre en lo que a su conducta se refiere. Trata del bien en general y de las acciones humanas en toda su complejidad. De esta manera podemos decir que hay: 1.- Ética descriptiva, entendiendo el tema del comportamiento como un problema a describir y explicar; en este sentido se ocupa de explicar lo bueno, lo malo, lo justo y lo injusto, el deber, etc.

2.- Ética normativa, entendida como prescripción de contenidos a los cuales se ha de ajustar la conducta humana. Es decir, señala las normas que deben regir las acciones humanas y que determinan la bondad o maldad de los actos humanos.

Ahora bien, los problemas fundamentales de la ética son: la esencia de lo moral, la fuerza obligatoria de lo moral. Y con ello el problema del deber y el cuestionamiento acerca de la libertad.

Gnoseología
También se le conoce como “epistemología”. Estudia el conocimiento en general, sus condiciones, alcances y límites. Pretende encontrar la verdad y se hace preguntas tales como: ¿cómo conocemos?, ¿qué conocemos?, ¿para qué nos sirve el conocimiento?, ¿cuáles son las fuentes confiables de conocimiento?, ¿cuáles son sus principios o criterios? Y a la vez analiza las facultades cognoscitivas que poseemos. Esta disciplina se encarga de analizar todas las facultades que posee el Hombre, como la facultades intelectiva y la sensitiva, cómo utilizamos nuestros sentidos para conocer, qué pasa en nuestra mente al reflexionar sobre entidades mentales como los números, nos sirve para identificar los métodos que usamos para alcanzar el conocimiento, etc.


Lógica
Como ciencia formal estudia el pensamiento buscando su corrección y validez. Le interesa analizar las leyes del pensamiento, como las reglas de inferencia válida, esto es, su estructura y su función en la expresión de nuestros pensamientos. Nos sirve para comprender la relación que existe entre las premisas y la conclusión en los argumentos, y a detectar errores en ellos, como son las falacias y las estructuras inválidas o incorrectas. La lógica también nos sirve como instrumento metodológico para llevar a cabo una investigación científica; nos ayuda a organizarla, ordenarla, los pasos que tenemos que seguir, el método a emplear y la coherencia interna de la misma.

CONOCIMIENTO, REFLEXIÓN Y ARGUMENTACIÓN FILOSÓFICAS

Fuente:
Muñoz, C. FILOSOFÍA
(2009), México, Mc Graw Hill
pp. 8-25

CONOCIMIENTO FILOSOFICO

Se dice que el común de las ciencias es la filosofía, pues de ella han emanado los grandes cuestionamientos que la humanidad se ha hecho en su historia y que se han mencionado como objetos de estudio de las diversas disciplinas filosóficas. Es decir, el fundamento de todas las ciencias es filosófico.

Es posible ofrecer una descripción de la Filosofía como ‘saber racional totalizador, crítico de segundo orden’.

1) Es una forma de conocimiento que pretende ofrecer explicaciones a los problemas que analiza, empleando la razón y argumentos racionales (a diferencia de la fe o la autoridad).

2) Es un saber de tipo general y totalizante, pues pretende ofrecer respuesta a cuestiones de tipo general y mantiene siempre una perspectiva totalizante sobre las mismas.

3) Es un saber crítico, pues analiza y cuestiona los fundamentos de todo lo que considera, esto es, nunca se limita a aceptarlos de forma ingenua.

Finalmente, la filosofía es un saber de segundo orden, que emplea los datos y contribuciones de las ciencias, que son conocimientos de primer orden sobre una parte de la realidad. Es un saber que se inicia en la contemplación de la realidad pero no se queda ahí, la podemos relacionar con otros ámbitos del quehacer humano.

El conocimiento filosófico, desde el punto de vista de la relación sujeto-objeto, es general y abarcativo. Habla de todo y sin límites precisos. El filósofo reflexiona acerca de los productos de la ciencia, su trascendencia, su valoración general. Actualmente, una persona no puede abarcar la cantidad total del saber humano; en nuestro tiempo, la filosofía (y la ciencia) se ha dividido en diversos campos. Ello ha hecho más manejable el cúmulo de información y el avance acelerado de la ciencia. Sin embargo, esto también plantea serios problemas; dichos campos pueden llegar a convertirse, si no hay una adecuada coordinación, en espacios estancos, incontentos entre sí.

La filosofía hoy por hoy no es una área exclusiva de filósofos, los mismos científicos han de abocarse a su problemática.Hay objetos de estudio que se resisten a ser conocidos por una sola disciplina, un ejemplo lo constituyen los grupos humanos. Por ello las últimas tendencias en el abordaje de los objetos de estudio son cada vez más interdisciplinarias, para aportar su conocimiento sobre un objeto específico.

La filosofía es también reflexión sobre las consecuencias de las afirmaciones científicas. Cuando se presentan nuevos descubrimientos o afirmaciones sobre los hechos estudiados, estos deben ser analizados por filósofos, esto es con actitud crítica y reflexiva, con la finalidad de entender sus alcances posibles, tanto a nivel práctico como a nivel teórico; así como también deberán descubrir los implícitos éticos e ideológicos en general que esos nuevos conocimientos sugieren.

Frente el conocimiento, la filosofía tiene como finalidad proporcionar una explicación más general y profunda del mismo; esto lo lleva a cabo partiendo de las ciencias particulares que investigan un determinado fenómeno, ya sea social o natural. También trata de ofrecer una integración racional de todo el conocimiento humano de manera congruente. Otra tarea de la filosofía frente a la ciencia es plantear las incongruencias entre los distintos modelos teóricos que se presenten para explicar un determinado hecho.

En cierta forma, la filosofía se concibe como la madre de todas las ciencias; por esta razón las ciencias o áreas de saber específico están subsumidas en la filosofía. Sin embargo, dentro de la filosofía existen disciplinas que analizan la realidad de forma más precisa; cada una se ocupa de una parte de la realidad, la estudia a fondo y de forma detallada. Haremos un acercamiento hacia algunas disciplinas filosóficas y su importancia en el estudio de la realidad, pero antes observaremos las principales características del pensamiento filosófico.

PENSAMIENTO FILOSÓFICO

CARACTERÍSTICAS:

Asombro. El origen del pensamiento filosófico es el asombro. Ante lo desconocido, el ser humano se cuestiona y tiende a la búsqueda de respuestas con verdadero entusiasmo e inquietud, no descansa hasta cristalizar en una explicación satisfactoria. Aun cuando tal explicación sea temporal, le sirve de base para continuar en búsqueda de mejores y más profundas explicaciones; de modo que el asombro constante induce al Hombre a seguir indagando, avanzando constantemente en el desarrollo del pensamiento. El asombro ante lo desconocido es parte de nosotros mismos, nos incita e inquieta, por lo que nos provoca la necesidad de búsqueda. Podemos decir que el asombro y la curiosidad ante lo desconocido son insaciables. La filosofía es hija del asombro.

v ¿Qué es lo que más te asombra?

v ¿Qué te produce asombro?

v ¿Cuál es la razón por la cual el hombre deja de asombrarse y de ser crítico?

Duda. La duda es una actitud constante y es el origen de la inquietud indagatoria. De ella nacen los cuestionamientos y de éstos surge la necesidad de investigar. La duda, incluso, ha sido empleada por algunos filósofos como recurso metodológico para el análisis filosófico. De hecho, la reflexión sobre la existencia plantea muchas dudas a todos los seres humanos; no sólo respecto del mundo, sino, sobre todo, dudas vitales respecto a nuestra propia existencia, nuestro presente y nuestro propio destino. Difícilmente los seres humanos carecemos de cuestionamientos y de dudas que nos asaltan y ante ellas buscamos explicaciones.

v ¿Cuáles son tus dudas existenciales?

v ¿Qué te produce la duda?

Reflexión. Es un saber especial que demanda suma atención. Porque, por más lejos que nos lleve, nos enfrenta y hace posible un nuevo cuestionamiento. Por más profundo que sea el avance que se logra de manera reflexiva, al final, tanto en la ciencia como en la filosofía, es factible un nuevo cuestionamiento. Cada vez que llegamos a la frontera del pensamiento, ahí donde no se halla respuesta alguna a nuestras preguntas, ya sea en la ciencia o bien en la filosofía, tampoco encontramos limites en nuestro cuestionar; sin embargo, siempre es posible, en la práctica, el progreso indefinido del filosofar.

v La reflexión es el diálogo contigo mismo

Pregunta. La filosofía es pregunta permanente. Pero también es respuesta, y a cada respuesta surgen nuevas preguntas, y así sucesivamente, en una espiral sin fin. Las respuestas encontradas nos enfrentan a nuevas y más profundas preguntas. Tú lo puedes constatar, pues a medida que más sabemos, vamos tomando conciencia de nuestra ignorancia.

v ¿Cuáles son las grandes preguntas de tu vida?

v ¿Preguntar a qué te enfrenta?

Amor a la sabiduría. Precisamente el significado etimológico de la filosofía es “amor a la sabiduría”. La filosofía es, entre otras cosas, una actitud frente al mundo y frente a la vida; desarrolla en nosotros un espíritu crítico y a la vez tolerante, reflexivo y humilde. El filósofo debe vencer la tentación de la erudición y distinguirse no por la suma de conocimientos, sino por la lucidez de su pensamiento. La filosofía es una forma de ser. La conciencia filosófica es humilde, pero inquieta; lúcida pero insatisfecha; busca la verdad con verdadero amor, puesto que reconoce que la verdad es asequible para todos.

Visión totalizadora. La filosofía ofrece una explicación total de la realidad, considerada ésta como unidad en su diversidad. Esto es, brinda una visión completa de la realidad, dado que es un saber global. Explica la totalidad desde principios fundamentales, a diferencia de las ciencias particulares que se ocupan de lo inmediato, lo parcial, lo especializado y lo singular.

v La visión totalizadora supone ver la realidad como una unidad, a pesar de su diversidad.

Formas de expresión. La filosofía recoge la diversidad de pensamientos y las distintas formas de expresión de ideas a lo largo de los siglos. En ella tienen cabida todas las expresiones, todas las voces, todos los pensamientos. No es expresión, ni responde a los intereses de un grupo determinado, sino que es la suma de todas las expresiones; pues la verdad y su búsqueda no está en unos cuantos; es decir, la verdad no está ni en ti, ni en mí, ni en aquél, sino que se encuentra ante todos nosotros.



Como actividad complementaria al contenido temático ya visto, y en apoyo a las actividades del Programa de Acreditación en Grupos Colaborativos (PAC), debes de realizar las siguientes actividades:
1. Resumen del tema, que deberá de ser como mínimo, media cuartilla y como máximo una cuartilla.
2. Realizar un cuadro o un mapa conceptual sobre tema revisado.
3. Como aplicarías el tema en tu vida cotidiana.

FILOSOFÍA Y SER HUMANO (ACTIVIDAD)


Como actividad complementaria al contenido temático ya visto, a continuación encontrarás una serie de preguntas. Te invitamos a que las respondas brevemente y de manera reflexiva.

  1. Investiga el sentido original del término religión, para que puedas distinguirlo de religiones. Investiga ejemplos de la actividad religiosa y la filosófica.
  2. De manera individual, reflexiona en la pregunta: ¿cómo sería la creencia religiosa más primitiva y por qué surgió?
  3. Comparte tus respuestas con tus compañeros de equipo y traten de llegar a una conclusión.